ALL ART IS EROTIC

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¿Es posible que una casa sea capaz de estimular el deseo? Adolph Loos, uno de los arquitectos más transgresores de todos los tiempos, hizo la afirmación all art is erotic, refiriéndose por un lado al aspecto más metafórico y humano, de la capacidad del arte de crear sentimientos y por otro lado, a un aspecto más técnico y animal, vinculado a la unión íntima de distintos materiales, a través de diferentes técnicas para culminar un resultado de distintas intensidades. En este punto donde el erotismo envuelve al arte, se sitúa la arquitectura y como botón de muestra, uno de los últimos proyectos del arquitecto madrileño Andrés Jaque, la casa Never Never Land en Ibiza.; una vivienda potenciadora de situaciones de deseo que se envuelven de erótica. Unas situaciones que utilizan como escenario un entorno natural idílico, un vergel de pinos que caen por una ladera y desembocan en el mar; un ambiente alejado de los tópicos ibicencos vinculados al boom turístico, a los orígenes del movimiento hippie o la cultura clubber de la música techno.

La casa está compuesta de tres módulos, una casa principal y otras dos más pequeñas para invitados o para alquilar, según las necesidades. Los módulos se elevan del suelo para interferir en la menor medida posible en el entorno natural, y se disponen en la pendiente del terreno sin interferir entre si las vistas sobre el Mediterráneo. El panorama desde las habitaciones se compone de un paisaje verde, prácticamente virgen enmarcando el mar, como fondo de cualquier affaire o de un majestuoso despertar. La naturaleza invadiendo la vivienda, el interior abierto al exterior y la piscina como núcleo del ocio, retoma directrices propias del Estilo Internacional, donde el chalet californiano de los años treinta es la tipología por excelencia; estableciendo de este modo un paralelismo razonable entre las casas de Schindler o Neutra y la casa en Never Never Land, que reinterpreta aquellos conceptos con un lenguaje contemporáneo.

La casa evoca momentos sensuales propios de película o de anuncios comerciales, basta recordar ejemplos como el de Estrella Damn ambientado en la vecina isla de Formentera o duchas se suman otros puntos erógenos como el jacuzzi semidescubierto o el solarium junto a la piscina, que hace las veces de terraza y de sala de fiestas.

La casa en Never Never Land de Andrés Jaque aúna un respeto medioambiental por un entorno natural excepcional, con un espacio diáfano de planta libre, pensado para el esparcimiento y el despegue del romanticismo. Sin duda una reinterpretación consciente y perspicaz de los tópicos que envuelven Ibiza.

............................................................................................................................................. ...© Miguel de Guzmán
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